Creo que nunca me
había mordido una avispa, cuando niño una abeja me enterró la lanceta, tenia como 4 años iba corriendo a pie descalzo por la calle, vivía en un
pasaje, mi mama fue a comprar y yo la acompañaba, cuando se dio cuenta que no traía
nada en los pies me mando a la casa... me fui corriendo de regreso a la casa sin darme cuenta pise un charco de barro, luego recuerdo estar
en la entrada de la casa llorando, con un dolor en el pulgar izquierdo…. Pero una
avispa , una avispa es otra cosa, yo solo las veía comiendo carne, cuando salía
de paseo, o mordiendo gente mala como al Diego, eso pensaba hasta que la conocí,
me encontraba en estación del metro los leones, ultimo vagón dirección los
dominicos, cuando de la nada sentí que me estaban clavando algo en el brazo, un
par de segundos después en la espalda, me retorcía solo, la gente me ignoraba,
me senté en tobalaba y cargue la espalda contra el respaldar del asiento, consiguiendo 5 hermosas mordidas en la
espalda una baja de presión por el dolor, lo bueno que conocí los baños de la estación
los dominicos… y la conclusión de que las avispas no solo muerden a la gente
mala, las avispas no discriminan…lunes, 23 de marzo de 2015
Las avispas no discriminan
Creo que nunca me
había mordido una avispa, cuando niño una abeja me enterró la lanceta, tenia como 4 años iba corriendo a pie descalzo por la calle, vivía en un
pasaje, mi mama fue a comprar y yo la acompañaba, cuando se dio cuenta que no traía
nada en los pies me mando a la casa... me fui corriendo de regreso a la casa sin darme cuenta pise un charco de barro, luego recuerdo estar
en la entrada de la casa llorando, con un dolor en el pulgar izquierdo…. Pero una
avispa , una avispa es otra cosa, yo solo las veía comiendo carne, cuando salía
de paseo, o mordiendo gente mala como al Diego, eso pensaba hasta que la conocí,
me encontraba en estación del metro los leones, ultimo vagón dirección los
dominicos, cuando de la nada sentí que me estaban clavando algo en el brazo, un
par de segundos después en la espalda, me retorcía solo, la gente me ignoraba,
me senté en tobalaba y cargue la espalda contra el respaldar del asiento, consiguiendo 5 hermosas mordidas en la
espalda una baja de presión por el dolor, lo bueno que conocí los baños de la estación
los dominicos… y la conclusión de que las avispas no solo muerden a la gente
mala, las avispas no discriminan…
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