martes, 28 de abril de 2015

lunes, 23 de marzo de 2015

Las avispas no discriminan

  Creo que nunca me había mordido una avispa, cuando niño una abeja me enterró la lanceta,  tenia como 4 años iba corriendo a pie descalzo por la calle, vivía en un pasaje, mi mama fue a comprar y yo la acompañaba, cuando se dio cuenta que no traía nada en los pies me mando a la casa... me fui corriendo de regreso a la casa sin darme cuenta  pise un charco de barro, luego recuerdo estar en la entrada de la casa llorando, con un dolor en el pulgar izquierdo…. Pero una avispa , una avispa es otra cosa, yo solo las veía comiendo carne, cuando salía de paseo, o mordiendo gente mala como al Diego, eso pensaba hasta que la conocí, me encontraba en estación del metro los leones, ultimo vagón dirección los dominicos, cuando de la nada sentí que me estaban clavando algo en el brazo, un par de segundos después en la espalda, me retorcía solo, la gente me ignoraba, me senté en tobalaba y cargue la espalda contra el respaldar del asiento,  consiguiendo 5 hermosas mordidas en la espalda una baja de presión por el dolor, lo bueno que conocí los baños de la estación los dominicos… y la conclusión de que las avispas no solo muerden a la gente mala, las avispas no discriminan…